Campaña Dirty Water – Unicef

¿Que pasaría si alguien embotellara agua contaminada para consumo humano? Suena escalofriante la idea con sólo imaginarlo. Pero si supiera que en varios países sub desarrollados beben agua contaminada pensaría igual.
A menudo las personas consumen agua de estanques, la utilizan para cocinar sus alimentos y se enferman a causa de ello. Pero simplemente no tienen otra opción porque prefieren enfermarse a morir de sed.
Teniendo en cuenta esa realidad, que viven aún millones de personas en el mundo, desde hace algunos años la Unicef viene desarrollando la campaña Tap Project, a través de la cual busca sensibilizar a las personas acerca del problema constante que es que miles de familias en el mundo consuman agua no potable.
Para este año, durante la Semana Mundial del Agua, se realizó una singular actividad de BTL (en New York) denominada “Dirty Water”, que consistió en ofrecer a los transeúntes agua sucia. Por $1, una máquina dispensadora te ofrecía agua con diferentes sabores: malaria, fiebre amarilla, cólera, entre otros. Todos estos “sabores” relacionados directamente con las enfermedades que se pueden contraer si se consume agua sucia.


¿Y si embotellamos agua sucia que beben millones de personas en países en vías de desarrollo y la ofrecemos en las calles de New York?
Lógicamente nadie en su sano juicio tomó esa agua, pero sí muchísimas personas contribuyeron con donaciones. Una actividad impactante y de alto contenido social que encerraba un mensaje entre líneas “Tú nunca beberías agua sucia, el resto del mundo tampoco debería”.


Mira el video de Dirty Water en Youtube